El lector. ¿Hay una redención posible?

Me acerqué a este libro a través de la película, que no he visto pero sé de su existencia, sin ningún conocimiento de la historia aparte de que tenía algo que ver con la Alemania Nazi.

Me sorprendió. Es una historia llena de imágenes y preguntas que toca responder. Aquí va un intento de reseña.

Sinopsis

Es la historia del despertar sexual de un adolescente en la Alemania de posguerra con una mujer veinte años mayor, que desaparece un día de su vida dejándolo en la más completa soledad. Ocho años después, Michael vuelve a encontrarse con aquel amor de adolescencia, pero en circunstancias totalmente diferentes. Michael está estudiando Derecho y Hannah está siendo enjuiciada por haber pertenecido a las SS y haber enviado a la muerte a muchas mujeres judías.

Estructura.

El libro se estructura en tres capítulos. Es una historia lineal contada en primera persona. El narrador es el protagonista, Michael, quien empieza contando la historia de cómo conoció a Hanna, de cómo ese amor marcó sus relaciones posteriores. De su reencuentro, de la revelación del secreto de Hanna. La transición hacia el presente en la vida de Michael es muy sutil, los saltos temporales en la historia son suaves. Es una relato lleno de imágenes, que sin embargo, no fue escrito para el celuloide directamente, aunque sí ha sido llevado a la gran pantalla.

Personajes

Son dos los personajes principales:

Michael Berg. Tiene quince años, y cuenta la historia en primera persona. Ha sufrido el abandono de la mujer que amaba, abandono que marca todas sus relaciones posteriores, en prácticamente todos los ámbitos. Es hijo de la posguerra, y como tal, sufre un gran sentimiento de culpa de los hechos acontecidos en Alemania durante la guerra, del exterminio nazi, de la desidia con la que la generación anterior en desacuerdo con el régimen vivió la guerra. Estudia leyes y se topa de lleno con las atrocidades cometidas en los campos de concentración y exterminio. Lo hace antes de que se transformen en “tópicos fosilizados”. El horror está aún latente, la generación inmediatamente posterior todavía no se había acostumbrado a él.

Hanna Schmitz es una mujer de 35 años que trabaja de revisora en un tren. Vive una aventura amorosa con Michael, a quien le exige que le lea como requisito para continuar la relación. Un día desaparece, y vuelve a aparecer en la vida de Michael ocho años después. Había sido guardiana de las SS en los campos de concentración. Es condenada a cadena perpetua. Guarda un secreto que se descubre más o menos hacia la mitad del libro. Hanna es retratada a través de los ojos adolescentes de Michael. Destaca sobre todo su olor, su olor a limpio, su olor a mujer. A lo largo de la lectura se percibe como una mujer desconcertante, por su –creemos-ingenuidad, tenacidad y carácter perturbador aunque sencillo.

Mi impresión.

Es una historia a mi parecer un tanto biográfica. Me parece que es la voz de Schlink la que habla a través de la de su personaje Michael Berg, no tanto por la historia en si, sino por las opiniones y preguntas que refleja respecto a la generación en la que nació. Esa carga pesada de culpa colectiva. Hay un párrafo que me gustaría destacar y que concentra lo que a mi parecer es la esencia de la novela:

“A veces pienso que el verdadero motor del movimiento estudiantil era un conflicto generacional, y la revisión crítica del pasado nazi una mera pose que adoptaba el movimiento. Toda generación tiene el deber de rechazar lo que sus padres esperan de ella. En este caso resultaba más fácil, ya que esos mismos padres quedaban desautorizados por el hecho de no haber sabido plantear cara al Tercer Reich, ni siquiera a posteriori. La generación que había cometido los crímenes del nazismo, o los había contemplado, o había hecho oídos sordos ante ellos, o que, después de 1945, había tolerado o incluso aceptado en su seno a los criminales, no tenía ningún derecho a leerles la cartilla a sus hijos. Pero los hijos que no podían o no querían reprocharles nada a sus padres también se veían confrontados con el pasado nazi. Para ellos, la revisión crítica del pasado no era la forma que adoptaba exteriormente el conflicto generacional, sino el problema en sí mismo”

Schlink plantea la historia desde un punto de vista moral, cuando el joven Berg se ve enfrentado a los sentimientos que le provoca la mujer que amó en su adolescencia. Sentimientos encontrados entre el amor que fue, la traición a la que sometió ese amor, la omisión del pasado condenable de Hanna, la aversión hacia los crímenes por las que estaba siendo enjuiciada. La posible redención viene de la mano de Berg y de la lectura que ocupa un papel fundamental en la historia y que podría ser el hilo conductor. El protagonista se hace preguntas que no es capaz de responder, y de las que tampoco encuentra respuestas fuera.

El libro no responde ninguna de estas preguntas, deja al lector la tarea de resolver el “enigma” moral que atraviesa las páginas de este libro. Para mi las preguntas siguen sin respuesta, pero, ¿es necesario que tengan una?

Totalmente recomendable.

Nota: 10/10

Ficha:

Título: El lector

Autor: Bernhard Schlink

Editorial: Anagrama

Colección: Compactos

203 páginas

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